La verificación de identidad, también conocida como KYC (Know Your Customer), es un proceso obligatorio para todos los operadores responsables. Esta medida es fundamental para garantizar que ningún menor de edad acceda a la plataforma y para prevenir actividades fraudulentas o el lavado de activos. Al validar quién eres, protegemos tu propia cuenta y aseguramos que los retiros de fondos se realicen únicamente al propietario legítimo.
Generalmente, el proceso requiere el envío de fotografías claras de tres categorías de documentos: una identificación oficial con fotografía emitida por el gobierno, un comprobante de domicilio reciente y una evidencia de titularidad del método de pago utilizado. Para evitar rechazos, asegúrate de que las imágenes no tengan reflejos, no estén recortadas y que toda la información sea legible.